La producción de pera en Michoacán cayó cerca del 30% en la última década. Productores de Ucareo diversifican cultivos y anuncian la Feria de la Pera.
La producción de pera en Michoacán alcanzó 6 mil 334 toneladas durante 2025, una recuperación frente al año anterior, aunque todavía se mantiene por debajo de los volúmenes registrados hace menos de una década, cuando la entidad llegó a producir cerca de 10 mil toneladas. La disminución, que promedia un 30 % en los últimos años, coincide con una menor superficie destinada al cultivo en Ucareo, donde productores reconocen que parte de las huertas han sido sustituidas por ciruela y durazno por su rentabilidad.
Ucareo, comunidad del municipio de Zinapécuaro, se encuentra en el centro de esta actividad agrícola, pues el municipio concentra entre 90 y 95 % de la pera producida en Michoacán.
Según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en 2025 la entidad obtuvo 6 mil 334.66 toneladas, por encima de las 5 mil 979.11 reportadas en 2024. Sin embargo, en 2017 la cosecha había alcanzado 9 mil 256.99 toneladas y en 2018 llegó a 9 mil 988.41, el volumen más alto de la última década.
A partir de entonces la producción descendió: en 2019 fue de 6 mil 662 toneladas y durante 2020 y 2021 se mantuvo alrededor de las 6 mil 600. En 2022 y 2023 hubo una recuperación, con más de 7 mil 200 toneladas anuales, antes de una nueva caída en 2024 y el repunte observado el año pasado. En 2024, el valor de la producción estatal fue de 55.87 millones de pesos, frente a 61.10 millones reportados en 2023.
La reducción también se aprecia en la superficie destinada al peral. Humberto Mendoza Morales, presidente del comité organizador de la Feria de la Pera de Ucareo, explicó que anteriormente existían alrededor de mil hectáreas establecidas con este cultivo, mientras que actualmente se calculan entre 500 y 600 hectáreas.
Otras frutas ganan terreno
Parte de esa superficie ha cedido espacio a otros frutales. En la región existen alrededor de mil 200 hectáreas de durazno y unas mil 500 de ciruela moscatel, además de plantaciones menores de manzana, chabacano y membrillo.
Mendoza Morales reconoció que cultivos como la ciruela y el durazno ofrecen hoy en día una mayor rentabilidad, aunque también requieren más inversión. La diversificación, explicó, “permite a los agricultores distribuir las cosechas durante buena parte del año”: primero llega la ciruela, después el durazno y posteriormente la pera, cuya temporada puede extenderse hasta septiembre. Para este año, los productores señalaron que las lluvias han favorecido el desarrollo de los cultivos, por lo que esperan volúmenes mayores en sus cosechas. De cualquier forma, la pera tiene un peso histórico para Ucareo. Enrique Mendoza Solís, representante de los productores, recordó que la fruticultura ha pasado de generación en generación y constituye una fuente de ingresos para numerosas familias de esta comunidad.
Una parte de la cosecha se vende en fresco y otra se destina a la industria procesadora. Productores señalaron que el precio oscila entre 8 y 15 pesos por kilogramo, dependiendo del mercado, mientras que otra proporción es adquirida para elaborar pulpas utilizadas en jugos y otros productos procesados por empresas como Jumex, Del Valle, Boing y una michoacana que elabora dulces tradicionales como ates.
Además, las familias de Ucareo elaboran almíbares, licores, mermeladas, ates, cristalizados, conservas y otros derivados, lo que permite aprovechar parte de la fruta fuera del mercado en fresco y mantener actividades económicas ligadas a la producción local durante distintos meses a lo largo del año.
Anuncian Feria de la Pera
En medio de este panorama, la comunidad celebrará del 26 de julio al 2 de agosto la edición número 50 de la Feria de la Pera, creada alrededor del cultivo que durante décadas identificó la vocación agrícola de la localidad y que ahora comparte espacio con una producción frutícola más diversificada.
Los organizadores buscan que la celebración también sirva para promover el consumo de pera michoacana y generar nuevos espacios de comercialización. El año pasado la feria recibió entre 20 mil y 25 mil personas, por lo que se espera superar dichas cifras: para esta edición se prevé la llegada de entre 30 mil y 35 mil visitantes y una derrama económica estimada entre 3 y 4 millones de pesos.
La actividad beneficia a productores de fruta y conservas, pero también a pequeños comercios, vendedores de alimentos y otros negocios de la comunidad que concentran una parte importante de sus ventas durante los días de la feria.
El programa incluye exposiciones fotográficas sobre la historia de la feria, actividades culturales y deportivas, presentaciones musicales, cabalgata, recorridos de motociclistas, ciclismo de montaña y el Lodo Fest 4x4. También se proyectará un documental por los 50 años de la feria.
Arved Alcántara / La Voz de Michoacán