Morelia, Michoacán

La Fiscalía General del Estado (FGE) retiró una importante fuente de financiamiento al crimen organizado en Michoacán, tras la destrucción de más de 800 máquinas tragamonedas que operaban de manera ilegal y que dejaban ganancias millonarias a la delincuencia.

En total fueron 803 aparatos los que se destruyeron en el estacionamiento del Estadio Morelos, los cuales habían sido decomisados en distintos municipios como Morelia, Uruapan, Apatzingán, Lázaro Cárdenas y Huetamo, entre otros.

Durante el acto protocolario celebrado en el Estadio Morelos, el fiscal estatal, Carlos Torres Piña, explicó que cada máquina generaba alrededor de 12 mil pesos mensuales, lo que representaba ingresos ilegales cercanos a los 9 millones 800 mil pesos que ahora dejaron de circular fuera de la ley.

Expuso, estas máquinas eran instaladas de forma forzada en negocios y formaban parte de esquemas de extorsión y narcomenudeo.

Subrayó que esta acción forma parte de una estrategia integral para cerrar el paso a las economías criminales, parte de la política permanente para debilitar a los grupos delictivos que operan en la entidad.

Finalmente, Torres Piña recordó que durante el año pasado se destruyeron 780 máquinas más, por lo que en los últimos dos años suman mil 583 tragamonedas eliminadas en Michoacán.