En la ruta para contender dentro del proceso interno de Morena, el también ex fiscal de Michoacán hace un alto para reflexionar sobre su trayectoria y motivaciones, en visita a esta Casa Editorial.

Emiliano Medina / La Voz de Michoacán

El lunes 13 de julio, el fiscal con licencia Carlos Torres Piña visitó La Voz de Michoacán para platicar sobre su proyecto político de cara al 2027. Ha sido diputado federal —en dos ocasiones—, dirigente partidista, secretario de gobierno y fiscal general; hoy busca la nominación interna de Morena para contender por la gubernatura. Mi objetivo con esta conversación era conocer a uno de los perfiles con mayor trayectoria en la contienda: ¿qué lo distingue de los demás?

Comienzo preguntando por su trayectoria, concretamente por la labor hecha desde la fiscalía. "El haber sido dirigente partidista me permitió conocer más Michoacán, ser secretario de gobierno me permitió adentrarme en las problemáticas del estado y la fiscalía me llevó a tener un perfil más técnico".

De su paso por la institución hay un tema que, nos dice, lo sigue inquietando: "En fiscalía nos tocó ver algunos de los temas más complejos. Uno que me inquietó mucho es cómo muchos jóvenes han sido cooptados por el crimen. Antes no se judicializaba ninguna carpeta, tal vez porque las penas en menores de edad apenas alcanzan de 3 a 5 años. Pero no sé por qué no se procesaban las carpetas".

La respuesta no puede ser únicamente punitiva: "Más allá de las sanciones, nosotros creamos programas en las escuelas para que los jóvenes de secundaria y preparatoria conocieran las dificultades que se tienen en el manejo de redes sociales, que no sean enganchados por el crimen. Este es un tema complejo: en la adolescencia no se tiene plena madurez y los jóvenes son más susceptibles de caer no solo en un tema de adicciones, sino en las propias estructuras de los grupos criminales".

Su periodo al frente de la fiscalía fue breve —apenas 11 meses—, pero le tocó administrar algunos de los casos más mediáticos y complicados del estado: los asesinatos de Carlos Manzo y de Bernardo Bravo, el coche bomba en Coahuayana y el atentado escolar cometido por un menor en Lázaro Cárdenas. "Estos fueron temas muy complejos que nos tocó enfrentar con mucha cabeza fría: enfocarnos en la atención para no sesgar absolutamente nada. Se tenía que actuar con claridad y puntualidad".

Le pregunto entonces por el principal aprendizaje que se llevó de esa gestión: "Creo que a la atención a víctimas se le debe dar un importante seguimiento, en particular a los colectivos de madres buscadoras. Nosotros fortalecimos la fiscalía de desaparecidos: con personal, con equipamiento y con equipo de búsqueda de largo alcance. Sin embargo, por la incertidumbre que genera no encontrar a un familiar, considero que es de las áreas donde debe existir la mayor atención y sensibilidad. Es la que nos ha permitido tener una visión más amplia del seguimiento que se debe dar, y también la que más nos ha marcado".

Decido reorientar la entrevista hacia su carrera política y le cuestiono: la mayoría de estos puestos los alcanzó con un perfil de izquierda, ¿por qué? "Tiene que ver con mi formación. Mis padres eran maestros rurales de las brigadas de misiones culturales. Con estas brigadas se buscaba mandar a personas con diferentes oficios a zonas con población indígena para generar núcleos urbanos e instituciones educativas. Creo que la formación de mis padres me inculcó estos valores".

Esto lo ve reflejado también en su formación académica: "Yo estudié en la Facultad de Derecho de la Universidad Michoacana. Nuestra alma máter siempre ha tendido más al tema social. Eso y la influencia de mi papá han impregnado mis valores".

Entonces decido preguntar: ¿qué es aquello que lo mueve: la injusticia, la desigualdad, la inseguridad? ¿Por qué luchar? "Tiene que ver con los temas de injusticia, con la desigualdad; busco siempre estar cerca y atender las necesidades de la gente".

Esa cercanía exige conocer el territorio, y el nuestro no es uno sencillo. Michoacán es un estado sumamente diverso: contamos con zona costera; con ciudades más pobladas como Morelia, Uruapan, Zamora y Lázaro Cárdenas; con una gastronomía rica, valles secos y temperaturas extremas en Tierra Caliente. ¿Qué es lo que nos hace michoacanos dentro de esta importante diversidad? "Más allá de su gastronomía y la riqueza de la gente, la diversidad social y la forma de pensar varían mucho de una comunidad a otra. Tarímbaro y Morelia; Jacona y Zamora: la gente tiene su propia identidad en zonas prácticamente aledañas. Sin embargo, lo que nos distingue a todos es que no somos dejados ni agachones. Aquí no nos doblegamos fácilmente".

Giro la conversación hacia el presente. De cara al 2027, Carlos Torres Piña decidió pedir licencia en la fiscalía para contender en el proceso interno de Morena. ¿Por qué? "Después de mi paso por la secretaría de gobierno pude darme cuenta de algunos problemas que deben atenderse de forma específica: el campo y el incentivo a la pequeña y mediana empresa. Existen diferentes trincheras desde las cuales aportar y creo que se puede hacer aún más por la entidad".

¿Tiene que ver con la magnitud del cargo y de sus responsabilidades? "Aparte de que ya se tiene la experiencia, también está el conocimiento de los temas. Creo que desde esa trinchera se puede ayudar a mejorar aún más las condiciones de la ciudadanía".

¿Qué considera que distingue a su proyecto político? "Puede haber diferencias en mi forma de trabajar, aunque el proyecto es en esencia el mismo. Siempre nos ha gustado recorrer Michoacán a ras de tierra y platicar con todos los sectores. Desde el día del registro se han visitado más de 20 municipios y hemos llevado a cabo un gran número de asambleas informativas; creo que eso distingue mi forma de trabajar".

Para ir cerrando esta conversación le pregunto: además del tema de seguridad, ¿qué otros son puntuales por resolver? "Depende de la zona en la que estemos; cada una tiene sus particularidades. Las principales observaciones que hemos recibido han sido sobre el campo —lo que conlleva una mayor tecnificación, respaldo en la mejora del ganado y precios de garantía— y sobre el apoyo a la pequeña y mediana empresa. Esos dos temas son los principales más allá de las particularidades".

Le planteo entonces el balance: ¿qué debe continuar y qué debe cambiar en Michoacán? "La estabilidad financiera es fundamental y debe continuar. Eso permite mejores ingresos y da margen para una mayor cantidad de obra pública y programas. A su vez, da confianza y certeza ante las instituciones bancarias, así como estabilidad social para garantizar el pago a maestros y trabajadores del estado. Se le debe poner una gran atención y seguimiento". Y sobre lo que debe cambiar, insiste en su diagnóstico: "El apoyo al campo y los incentivos a las pequeñas y medianas empresas son algunos de los temas que deben atenderse".

Para cerrar: su carrera está marcada por cargos que han tenido una gran exposición mediática, ¿qué parte personal cree que aún no se conoce y que desearía mostrar a los michoacanos? Tras reflexionar brevemente, Torres Piña responde: "Siempre he sido una persona tranquila y reservada; he sido bien intencionado y no me gusta la confrontación. Busco la conciliación, el equilibrio y el acuerdo. Soy respetuoso, aunque cuando toca sacar el carácter lo muestro. Entre mis aficiones personales se encuentran la bicicleta, montar a caballo, nadar, ir al cine y me gusta mucho ir a conciertos".