Platicamos con él sobre su evolución artística, el camino que lo ha traído hasta aquí, y su percepción de la música como resistencia política
Martha Bernal, colaboradora La Voz de Michoacán
Tino El Pingüino es uno de los MCs más representativos de la escena independiente del hip-hop mexicano; nacido en 1988, originario de la Ciudad de México, ha construido una identidad musical marcada por influencias del rap alternativo neoyorquino y californiano de los 90 y los 2000, gracias a artistas como Aesop Rock, Eyedea y Atmosphere. Este 2025 marca un hito de conmemoración en su trayectoria: su Gira XX Años, con la que se auto reconoce sus dos décadas de escribir, rapear y conectar con una audiencia que ha crecido junto a él.
Tino llevó esta celebración a la capital michoacana con un concierto en Sala 322; con motivo de esta presentación, platicamos con él sobre su evolución artística, el camino que lo ha traído hasta aquí, y su percepción de la música como resistencia política.
Este año celebras dos décadas de trayectoria con la gira XX Años, ¿cómo se siente mirar hacia atrás y ver todo lo que has construido?
Por un lado, es increíble, o sea nadie empezando un proyecto de esta índole, piensa que va a durar tanto tiempo; y por el otro lado, digo es como todo lo contrario, es una cosa así tan natural, porque imagínate yo empecé a los 17, o sea llevo más tiempo rapeando en la vida que el que no, es una cosa muy natural porque es como una extensión de mí, de mi vida, de mi personalidad, de mis hábitos.
Más que una celebración, creo que es más un sentimiento como de reconocimiento muy profundo, para mí mismo, un auto reconocimiento, sin duda ha sido un motivo bonito como para salir a tocar y estar con la gente y compartirlo.
¿Qué fue lo que te motivó a iniciar tan joven en este mundo?
El encontrar un medio para expresarse, para plasmarte, para contar tu historia, es como una necesidad de una búsqueda de identidad, y encontré esto; empieza con una exploración muy inocente y se convierte, en mi caso, en una profesión. Lo que ha cambiado, es que ha cambiado mi vida, es decir, que he crecido, he crecido en edad, mentalmente, espiritualmente, y eso se refleja, creo que es muy distinta la música que hago ahora, a la que hacía antes, más que nada en su forma, en el contenido, en su pulsación es muy distinta, es de alguien que ha pasado por mucho y desde esa perspectiva es de la que ahora escribo y me expreso.
La parte que sigue siendo la misma, creo que es esa misma curiosidad, te lo juro que me sigue interesando de la misma manera, me apasiona, y me divierte de la misma manera, esa parte afortunadamente es igual.
¿El hip hop y/o el rap sigue siendo una forma de resistencia o es algo más mainstream en la cultura?
Pensando en su origen en Estados Unidos, ahí empezó como un movimiento de resistencia, pero también como algo lúdico desde el inicio; si tú me dijeras “fue primeramente un movimiento político y luego se convirtió en un movimiento cultural”, no realmente, siempre ha sido ambas cosas, en su gestación siempre hubo esa ambigüedad. En un país como México, que de por sí es un movimiento o un género adoptado, pues con más razón yo creo que ya viene con una transformación, o sea ya viene como en el estado de metamorfosis.
Lo que sí puedo decir, es que tal vez es un carácter de índole más sutil, cuando yo empecé a hacer hip-hop era un género de nicho, una cosa muy under; hay otra energía cuando tú vas a un evento y hay 15 personas, y hay otra energía cuando vas al Estadio GNP a ver a Kendrick Lamar y hay 60,000 personas. Evidentemente me da gusto que el género ha crecido tanto, porque a mí me ha permitido trabajar y tener un montón de oportunidades, a mí y a otros colegas, entonces no lo vería como algo malo, nada más es otra energía.
Es como con el punk, es diferente cuando están una bola de punks haciendo y manifestando algo, apasionados por algo, a cuando ya es algo que suena en la radio. Se da en un montón de espacios, en festivales, y en medios, nada más es otra energía; yo guardo con mucho romance y nostalgia el momento en el que no era así, es algo que nosotros guardamos en la memoria de otra forma, pero obviamente está muy chido que ha crecido tanto.
¿Qué significa para ti presentarte en Morelia como parte de esta gira, y qué te gustaría que la gente se lleve de verte en vivo?
Tengo una relación más fraternal con el estado porque mi mamá es de Michoacán, entonces para mí tiene algo de casa, a pesar de que nunca he vivido en Morelia, pero desde chico iba al pueblo de mi mamá, mi mamá es de los Reyes, Michoacán; independientemente de eso, siempre nos han recibido muy bien en Morelia, es de mucha alegría.