Morelia, Michoacán

“‘¿Para qué te regañó ya? Mejor te digo que estás muy guapa’… me miraba fijamente y me decía que tenía unos ojos muy bonitos, no soltaba mi mano y tuve que quitársela de un jalón, era mi mi maestro de física y tiene más de 50 años, yo tenía 16”. Alumna del Colegio de San Nicolás, 6to Semestre, 18 años.

Una denuncia llena de estremecedoras experiencias, difundida en redes sociales por el perfil Histórikas Histérikas, bajo el título “Una realidad invisibilizada en el Colegio de San Nicolás y toda la UMSNH”, ha encendido las alertas sobre presuntos casos de acoso, y violencia psicológica y sexual dentro de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), particularmente en la Facultad de Derecho.

De acuerdo con la publicación, basada en una encuesta aplicada en 2025 a 250 estudiantes, el 81.2% de las y los alumnos aseguró haber vivido violencia psicológica dentro del plantel, mientras que el 16.8% afirmó haber sido víctima de violencia sexual al interior de las instalaciones universitarias.

La publicación comparte otros casos:

“yo tengo tres vicios: el básquet, la cerveza y las mujeres, y aquí se juntas varios de ellos”… “Lo dijo el maestro de básquet para motivarnos. El equipo era mixto, había niñas y niños en ese entrenamiento “. Alumna del Colegio de San Nicolás, 6to Semestre, 18 años.

El colectivo señala que esta es una de las pocas investigaciones existentes sobre el tema y advierte que la cifra real podría ser mayor, debido a los casos que permanecen en silencio por miedo o falta de mecanismos de denuncia efectivos. “¿Cómo es posible que un alumnx deba compartir aula con sus propios acosadorxs?”, cuestiona el pronunciamiento, que también refiere la existencia de testimonios que califican como “inhumanos”.

El posteo hace un llamado urgente a visibilizar la problemática y a que la comunidad universitaria difunda el tema, al tiempo que reconoce la valentía de quienes han compartido sus experiencias.

“El 81.2% de alumnas y alumnos encuestados reporta agresiones psicológicas y 16.8% sexuales”, añade la pulicación.

Semmujeris confirma atención a casos

En entrevista, la titular de la Secretaría de la Mujer Moreliana para la Igualdad Sustantiva (Semmujeris), Nuria Hernández, confirmó que la dependencia ha brindado atención a estudiantes de la UMSNH por situaciones de acoso, hostigamiento y bullying, principalmente en la Facultad de Derecho.

“Sí hemos atendido casos de estudiantes que se acercan con nosotras por situaciones de acoso; mayoritariamente es acoso. Han sido de ahí y de otras áreas”, señaló.

Precisó que en lo que va del año, al menos tres casos han sido atendidos directamente, aunque aclaró que existe un número mayor de jóvenes que se acercan a solicitar orientación sin formalizar una denuncia.

“Muchas no quieren denunciar por miedo. Piden acompañamiento psicológico y, ya en ese proceso, algunas deciden avanzar, pero otras no”, explicó.

Miedo a denunciar, el principal obstáculo

La funcionaria subrayó que uno de los principales retos es el temor de las víctimas, lo que inhibe que los casos se formalicen. En ese sentido, reiteró que las atenciones que brinda la dependencia se manejan con estricta confidencialidad e incluyen apoyo psicológico y jurídico.

Asimismo, hizo un llamado a las estudiantes a acercarse a las instituciones de atención, destacando herramientas como la aplicación de Punto Naranja, que permite solicitar apoyo inmediato de la policía y canalización a instancias especializadas.

Llamado a la Universidad: empecemos por creerles

Respecto a la responsabilidad institucional, Hernández consideró que, si bien la UMSNH es autónoma, debe actuar ante este tipo de señalamientos.

“Si algo está pasando, hay que atenderlo. Y un principio básico para atender a víctimas es creerles. Primero hay que creer y luego investigar”, enfatizó.

Exigen visibilización y acciones

La denuncia en redes ha comenzado a generar reacciones entre estudiantes y colectivos feministas, quienes exigen que la Universidad Michoacana no ignore la problemática y establezca mecanismos claros y eficaces para prevenir, atender y sancionar la violencia de género.

El caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la seguridad de las mujeres dentro de los espacios educativos y la urgencia de romper el silencio frente a prácticas que, según las denunciantes, han sido normalizadas durante años.