Apatzingán, Michoacán

A un año del asesinato de Bernardo Bravo, las extorsiones al sector limonero y los riesgos contra quienes trabajan en esta actividad siguen en Michoacán. El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, afirmó que el cobro de cuotas por parte del crimen organizado también alcanza a los empacadores de limón.

Valencia explicó que según sus señalamientos, las cuotas se ajustan de acuerdo con el precio de los productos. Ejemplificó que el kilo de limón se vende actualmente en alrededor de cuatro pesos, mientras que la toronja ronda los dos pesos.

El priista sostuvo que las exigencias económicas no recaen necesariamente de manera directa sobre los productores, sino también sobre los empacadores, quienes preparan la fruta para su comercialización y exportación.

Al recordar las consecuencias de esta problemática, utilizó la expresión “limones de sangre” y mencionó los asesinatos de Bernardo Bravo e Hipólito Mora, a quienes consideró personas que alzaron la voz frente a la situación que se vive en la región.

Sobre Bernardo Bravo, recordó que días antes de su asesinato encabezó manifestaciones relacionadas con el precio del limón y llegó a arrojar dos toneladas del producto a la calle como parte de sus protestas.

Las declaraciones se producen en un contexto en el que, al cumplirse un año del homicidio de Bravo, trabajadores y productores siguen enfrentando riesgos relacionados con la violencia y las extorsiones en la región de Tierra Caliente.

Reportes recientes también documentaron la suspensión de labores en algunas huertas por temor a los artefactos explosivos en caminos rurales.