Morelia, Michoacán a 18 de febrero del 2026.- La Catedral de Morelia se llenó de fieles católicos que se reunieron para recibir la ceniza y marcar el inicio de la Cuaresma. Desde temprana hora la atmósfera de la iglesia era de fe y reflexión, mientras los sacerdotes daban la bendición y la imposición de la ceniza en la frente de cada persona, quienes hacían largas filas.
“Polvo eres y en polvo te convertirás”, se escuchaba en voz baja, mientras los feligreses se acercaban al altar. Los rostros de los presentes reflejaban una mezcla de gratitud y esperanza. Algunos, con lágrimas en los ojos, recibían la ceniza con devoción, mientras otros, con una sonrisa, se encomendaban a la oración.
Mientras los feligreses se dispersaban para tomar nuevamente su lugar en la bancas de la Catedral, a lo lejos se escuchaba el murmullo de las oraciones y el susurro del viento. La ceniza, un símbolo de la fe y la esperanza, quedaba impresa en la frente de cada uno, como un recordatorio de la promesa de renovación y vida eterna.