Morelia, Michoacán

La aprobación de la reforma constitucional “no más deuda” marca un cambio de fondo en las finanzas públicas de Michoacán, al prohibir que el Ejecutivo estatal contrate deuda de largo plazo.

Así lo consideró el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla; en el marco de la aprobación de la reforma, destacó que esta medida busca frenar el endeudamiento histórico que arrastraba la entidad y evitar que futuras administraciones comprometan recursos por décadas.

El mandatario estatal expuso que entre 1993 y 2021 la deuda pública estatal creció hasta alcanzar los 22 mil millones de pesos. Sin embargo, en los últimos tres años, dijo, se han destinado cerca de 20 mil millones de pesos al pago de compromisos financieros, sin que esto lograra liquidar completamente el adeudo debido a los altos intereses.

Ramírez Bedolla subrayó que el dinero contratado mediante créditos no se tradujo en mayor capacidad productiva para el estado, pues en administraciones pasadas, hacia agosto o septiembre ya no había recursos suficientes para infraestructura ni para cubrir salarios, lo que derivaba en obras inconclusas y presiones presupuestales.

Ramírez Bedolla también resaltó que, pese al contexto de debate político, la reforma fue respaldada prácticamente por todas las fuerzas representadas en el Congreso local. Consideró que este consenso demuestra que existen temas de fondo que están por encima de diferencias partidistas.

Añadió que actualmente la inversión per cápita supera los 8 mil pesos por habitante y que en los últimos años se han invertido más de 40 mil millones de pesos en distintos rubros, una cifra que, afirmó, no se veía desde hace más de medio siglo.