El presidente de EE.UU. asegura que los ataques a manifestantes han cesado, pero mantiene ambigüedad sobre intervención externa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que le han informado que la represión violenta contra manifestantes en Irán estaría disminuyendo e incluso “ha cesado”, al tiempo que afirmó que no existe, por ahora, un plan formal para ejecutar a detenidos ligados a las protestas antigubernamentales; sin embargo, el mandatario evitó descartar por completo la posibilidad de una intervención militar extranjera, señalando que Washington seguirá “observando y evaluando” la situación antes de tomar decisiones adicionales.
Durante un evento en la Casa Blanca, Trump subrayó que la información proviene de “buenas fuentes” y que, según estos reportes, las matanzas en el país persa han cesado. Las declaraciones generaron una reacción inmediata en los mercados internacionales: los precios del petróleo cayeron cerca del 3 % en las primeras operaciones tras el anuncio, reflejando una percepción de menor riesgo geopolítico.
La situación interna en Irán ha sido marcada por intensas protestas que comenzaron en diciembre, inicialmente desencadenadas por el aumento del costo de vida y que crecieron hasta convertirse en un amplio movimiento contra el régimen teocrático dirigido por el líder supremo Alí Jamenei.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado una brutal represión de las fuerzas de seguridad, con miles de muertos y decenas de miles de detenidos según estimaciones de grupos independientes.
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Pese a las afirmaciones del presidente estadounidense, el propio gobierno iraní ha seguido con un tono contradictorio: responsables iraníes sostienen que ya han recuperado el control de las principales ciudades y que no se prevén ejecuciones de manifestantes a corto plazo, lo cual ha sido interpretado como parte de los esfuerzos del régimen por calmar las tensiones internas y externas.
La presión internacional también ha crecido en torno a Irán, con países occidentales expresando alarma por el elevado número de víctimas y considerando sanciones adicionales si la represión continúa: al mismo tiempo, algunos gobiernos han tomado medidas de precaución, como el cierre temporal de embajadas y recomendaciones a sus ciudadanos para que eviten determinados territorios ante el clima de incertidumbre.
A pesar de estos signos de aparente desescalada, la administración de Trump no ha descartado totalmente opciones militares, lo que mantiene viva la preocupación sobre una posible intervención o nuevo foco de tensión en Oriente Medio.
Fuente: DW