Morelia, Michoacán

Una tendencia a la baja en la pérdida de superficie forestal, para expandir la frontera aguacatera, observa Michoacán, aseveró el titular de la Secretaría de Medio Ambiente (Secma), Alejandro Méndez López.

Indicó que la aplicación de medidas como la vigilancia y la exigencia de certificaciones ambientales para la exportación han contribuido a disminuir la tala o quema de bosques para instalar huertas de aguacate.

Alejandro Méndez indicó que se han efectuado estudios para constatar el impacto de las políticas ambientales en la salvaguarda de las superficies arboladas, frente al crecimiento de las superficies dedicadas a la producción de aguacate.

Entre las zonas donde se observa una tendencia a la baja en la instalación de huertas de aguacate, sobre predios de uso o vocación forestales, expuso Tacámbaro y Zacapu, además de regiones donde coincide la interposición de denuncias y la negativa de empaques exportadores a recibir aguacate sin certificación ambiental.

“Al no sembrar aguacates en sitios donde se tuvieron quemas o tala de bosques, se ha reducido la presión sobre las áreas forestales, además de que los empaques que envían 90% del aguacate de exportación no aceptan fruta no certificada ambientalmente”, reiteró.

Méndez López destacó que la Federación se ha sumado a las restricciones para las huertas aguacateras, al excluir de la exportación la fruta que procede de huertas que generaron deforestación a partir de 2018.

Una media de 70 a 80 denuncias por delitos ambientales relacionados con la sustitución de bosques por huertas aguacateras interpone Michoacán cada año, donde la Comisión Forestal de Michoacán (Cofom) efectúa el proceso legal y la Secretaría de Medio Ambiente (Secma) hace el seguimiento de las áreas afectadas.