Morelia, Michoacán, 03 de abril de 2025.- La ciencia sigue avanzando en la búsqueda de soluciones innovadoras para mejorar la salud humana. Un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern (EE.UU.) desarrollaron un marcapasos miniaturizado, más pequeño que un grano de arroz.
Mismo que podría cambiar la forma en que se tratan ciertas afecciones cardíacas temporales.
Este dispositivo, cuyo estudio publicado en la revista Nature, mide apenas 1.8 x 3.5 x 1 milímetros y se implanta mediante una inyección.
Su principal característica es que, una vez que ya no es necesario, se disuelve y es absorbido por el cuerpo sin necesidad de cirugía para retirarlo.
Esta innovación ha sido probada en modelos animales, como ratones y cerdos, así como en corazones procedentes de donantes de órganos.
Este marcapasos experimental representa una alternativa para pacientes que requieren estimulación cardíaca por un tiempo limitado.
Esto es especialmente relevante en bebés con defectos congénitos o pacientes que han sido sometidos a cirugía cardíaca.
Que a su vez necesitan asistencia temporal para regular su ritmo cardíaco.
Así mismo, su pequeño tamaño minimiza riesgos y carga para el paciente, lo que lo hace particularmente útil para niños, cuyos cuerpos en crecimiento no siempre toleran bien las tecnologías convencionales.
“Normalmente, los niños solo necesitan un marcapasos temporal después de una cirugía, pues en unos siete días su corazón suele recuperarse solo”, explicó Yamin Zhang, autora principal del estudio.
Cabe señalar que a diferencia de los marcapasos tradicionales, que requieren cables conectados a un estimulador externo y posterior intervención quirúrgica para su extracción, este dispositivo funciona con dos metales que generan corriente al entrar en contacto con los fluidos corporales.
Además, es controlado por una unidad externa sin cables que se adhiere a la piel del pecho.
Cuando detecta un ritmo cardíaco irregular, emite un pulso luminoso que activa el marcapasos.
A su vez, el profesor Igor Efimov, codirector del estudio, destacó que esta tecnología tiene el potencial de convertirse en una solución de bajo costo, fácil de fabricar y accesible para países de distintos niveles de desarrollo.
Además, su diseño permitiría colocar varios dispositivos en el corazón, logrando una estimulación más precisa y sofisticada.
Aunque el marcapasos sigue en fase experimental, los investigadores están trabajando para llevarlo a pruebas clínicas en humanos.
La empresa emergente NuSera Biosystems ha sido creada con el objetivo de desarrollar y comercializar esta tecnología.
Además, los expertos estudian su aplicación en otros ámbitos médicos, como cirugía y estimulación neural y muscular.
El cardiólogo Juan Pérez-Villacastín, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, resaltó que “la idea es brillante, pero aún se necesitan años de investigación para garantizar su seguridad y efectividad en pacientes humanos”.
Sin embargo, el potencial de esta tecnología abre nuevas posibilidades para tratamientos menos invasivos y más eficientes en la cardiología moderna. (CON INFORMACIÓN DE: SIETE 24)