Morelia, Michoacán
Un recorte presupuestal no equivale necesariamente a una mejora en la eficiencia, apunta el diputado local Antonio Carreño, de Movimiento Ciudadano (MC), a propósito de la disminución presupuestal que traerá el Plan B al Congreso de Michoacán en caso de aprobarse en los términos que ya avaló el Senado.
La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum es poner un tope a los congresos locales para que su presupuesto no pueda ser mayor al .7 por ciento del presupuesto estatal, lo que implicaría al Congreso de Michoacán reducir en casi medio millón de pesos sus ingresos, aunque a otros congresos les daría un amplio margen de gastos, pues su presupuesto es menor al .7 por ciento.
En entrevista, Toño Carreño lamentó que la tan mentada reforma electoral de Presidencia de la República se enfoque en una revocación de mandato que es más bien una “ratificación”, pues no la pedirían los ciudadanos, y temas presupuestales, pero no esté buscando asegurar mecanismos para una mayor participación ciudadana.
“Morena lo ha manejado como mecanismo para fortalecer su hegemonía en el poder, cuando la realidad es que la revocación de mandato no tendría que ser un tema de la autoridad, sino un tema de la ciudadanía, cuando genuinamente la ciudadanía no está conforme con su autoridad, se organiza y busca la destitución, no como lo ha planteado Morena, que entonces cuando el gobierno le quiere fortalecerse organiza el gobierno a la ciudadanía para ratificarse él mismo”, explicó.
El diputado argumentó que MC siempre estará a favor de que haya ahorros y se terminen los delpifarros, pero que eso no quiere decir que se recorte el presupuesto al grado de que el Congreso no pueda operar adecuadamente.
“No hay una mejora significativa solamente por gastar menos recurso porque uno, ¿en qué se va a destinar el recurso? Y segundo, lo que se tiene que buscar no son los recortes, sino la eficiencia”, puntualizó.
Lamentó que además se busque recortar el recurso que se destina a los organismos electorales:
“Nosotros buscamos más democracia, más participación y menos gasto con un equilibrio de poderes y no una reforma desde el poder que lo que busca es consolidar la hegemonía del oficialismo y debilitar instituciones”, explicó.
Con respecto a la reducción de regidores, cuestionó cómo se llegó al cálculo de que debería de ser un número específico y no otro y consideró que sería más importante garantizar que representaran las distintas regiones de un municipio, porque en ocasiones todos provienen de las mismas colonias o zonas.
También criticó que la atención del gobierno federal pareciera estar centrada en una reforma electoral que ni siquiera es tan prioriaria y haya dejado de lado en el discurso temas más graves como el huachicol fiscal y la incursión del crimen organizado en instituciones públicas.
En conclusión, para Toño Carreño esta propuesta busca llamar la atención en temas populares, como el recorte de recursos, que siempre es bien visto, pero no va más a fondo ni aborda temas electorales que deberían estarse considerando para aumentar la participación ciudadana, como el voto obligatorio.